ciencia

Seamos sensatos y avispados utilizando la red

Sabotear Wikipedia o la escuela vengada

25 de Marzo  2012 Por André Gunthert

El éxito de la experiencia de un profesor que “pudrió el web” (para trampear a sus alumnos, Loys Bonod desparramó falsas informaciones en el web) tiene el sabor de la venganza. Pone al desnudo un mundo escolar que no siempre asimiló la revolución numérica y que continúa percibiendo como una peligrosa competencia la difusión no institucional de la cultura, en la cual Wikipedia es el símbolo mayor. Humillados por su descalificación técnica, numerosos profesores saborean la revancha con las mismas  armas del web (anonimato, contribución libre,…) y ven como justas represalias  la competencia digital del profesor justiciero.

El plagio no tiene la culpa de todo. Proponer temas que pueden ser contestados por un copiar-pegar es una prueba, hoy, del anacronismo de las prácticas de evaluación, que se fundan en principios propios de un mundo donde la información era escasa y controlada. Como lo dice Damián Babet, “La escuela somete a los estudiantes a consignas contradictorias: piensen por ustedes mismos, repitan lo que se les dice. Acepten el riesgo, no se equivoquen. Aprendan de memoria, no plagien. Estas contradicciones son estructurales, inscriptas en las funciones ambivalentes de la institución. De un lado, se impone a los alumnos una cultura  de pura autoridad. Por el otro, se les pide de continuar en la ficción según la cual esta cultura es elegida libremente, amada, considerada por todos como superior”.

Pudrir el web es como pudrir la vida, el arma de los vencidos. Nos dice en qué medida la nueva estructura de la información ya ganó. Así, dá miedo el entusiasmo suscitado, en una parte de la comunidad de enseñantes (contrabalanceado, hay que subrayarlo, por  numerosos testimonios en sentido contrario)  por este acto de vandalismo cultural.

(…)

Comentario de un internauta

El artículo confunde las intenciones del profesor y la traducción de los periodistas..

El enseñante quiso simplemente mostrar que las informaciones recogidas en el net deben verificadas, comparadas y criticadas, poco importa de dónde provengan. En ese sentido, hizo lo que todo buen profesor debe hacer: enseñarle a sus estudiantes a pensar por sí mismos, es decir ser críticos. El artículo parece una trama de frustración sobre el enseñante enseñado! Conozco pocos profesores que se imaginen poseer el saber absoluto (fuera de las ciencias “duras’, no conozco ninguno), pero quizá existan. Traten de vivir sin viejas frustraciones mal digeridas. Hagan una vuelta por las clases, les aseguro que será instructivo.

 

Traducido de:

http://blogs.mediapart.fr/blog/andre-gunthert/250312/saboter-wikipedia-ou-l-ecole-vengee

 

Mediapart fue creado, en Francia,  hace 4 años por un grupo de muy buenos periodistas que venían del periodismo escrito. Fue el primer sitio de información y crítica periodística  publicado solamente en Internet.S

 

 

Ciencias sociales ciudadanas

En la sección « ciencia y técnica » del periódico  Le Monde, París, de ayer sábado 4, leí un artículo de un colega que resume bien la posición de nosotros, los científicos sociales que llamamos al público interesado a intervenir en nuestras investigaciones y aún más a inventar las suyas
En mis años de terreno etnológico en Oruro, los actores sociales (vendedoras, campesinos productores, campesinos cargadores) dirigieron más de un avez mis pasos en los pasillos de los mercados, me dijeron « deberías preguntar talc osas, deberías hablar con tal persona ». Cuando me ven con la cámara fotográfica o la filmadora me indican el ángulo y hasta la composición que debo grabar.
Todavía no han pasado a la redacción o a la comunicación de sus conocimientos pero terminará llegando ese momento.
Por ello mismo creé este sitio, para incitar a todas y a todos a « meterse a hacer ciencia » es decir a poner una cierta distancia entre sí misma (o mismo) y lo que hacemos, vivimos y entre el grupo y lo que él hace.
Aquí va la traducción del artículo.
Buena lectura!


Habrá ciencias sociales ciudadanas ?
Por Pierre Mercklé
Le Monde, 4 de febrero de 2012

Las ciencias experimentales y las ciencias matemáticas ven, desde hace algunos años, desarrollarse las iniciativas que abren  la investigación a la participación del público. Lo  que se llama crowdssourcing –« externalización  distribuida » del trabajo de investigación.- hace maravillas : en astronomía  el proyecto Galaxy Zoo permite la participación de decenas de miles de internautas para examinar y clasificar manualmente las galaxias a partir de fotos tomadas por Hubble ; con el juego video en línea Foldit, milles de personas que se divierten plegando las estructuras de proteínas,, resolvieron en algunas semanas, con la fuerza del número, de la emulación y de la habilidad lúdica, problemas contra los cuales los investigadores « profesionales » tropezaban desde hace varios años…
En el mismo dominio hay también la intrigante emergencia del Self Qauntification. Este movimiento, nacido en el Silicon Valley de California, reúne un número creciente de individuos que se dedican al extraño hobby que consiste en medir todo sobre sí mismo (temperatura, consomación alimenticia, empleo  del tiempo, humor…) y a reunir y compartir los datos, que comienzan a ser explotados, en medicina, por ejemplo.
Para un cierto número de observadores, estaríamos en presencia del inicio de la ascensión inevitable de una ciencia participativa, de una « ciencia ciudadana », borrando las fronteras entre los profesionales, los amateurs y el público rn general,  cuyo motor sería la explosión de internet. Ante esta visión encantada, el trabajo de las ciencias sociales es, por supuesto, de conservar un poco de distancia. De un lado, internet no es más, quizá, que  el medio, aparecdio recientemente, de una  transformación cuyo motor reside en  realidad en la coyuntura , desde hace varios decenios, de la aumentación general de la escolarización (y del  nivel de diplomas) y de la aumentación del tiempo libre. Y, de otra parte, quizá no es una tan gran novedad : en un libro reciente (Historia popular de las ciencias, 2011) el historiador Clifford D. Conner se esfuerza en rehabilitar los orígenes artesanales y populares del saber científico, mucho antes de la aparición de internet.
Pero el trabajo de las ciencias sociales frente a esas experiencias de « democratización » del trabajo científico, debería ser también de preguntarse por qué ellas se desarrollan en las ciencias experimentales y muy poco, justamente, en las ciencias sociales. En sociología o en ciencias políticas, por ejemplo, el modelo del corte radical entre investigadores profesionales y actores sociales es hegemónico, los primeros continúan considerando los segundos como los meteriales más que como los profesionales  posibles de sus ciencias.
Ciertas escuelas sociológicas pudieron, así, alentar la participación de los actores a la producción de los conocimientos sociales, pero de hecho, las experiencias de externalización de distribución de las tareas de colecta de datos, de análisis, y más aún de interpretación y de escritura, son todavía tímidas. La participación de los actores sociales en las ciencias sociales ne será suficiente, por arte de magia, a hacerlas ‘ciudadanas’. Pero rechazarla por principio, puede que sea, en el futuro,  cada vez más complicado. Sin embargo, todo o casi está por ser inventado : quién hace el frente  al desafío ?


Pierre Mercklé es sociólogo. Ecole normale supérieure de Lyon y Centre Max Weber. Blog : Pierremerckle.fr