Canchas y tambos

Oruro  está alejada de los centros productores de comestibles. Por ello, los indios que llegan con sus productos o mercaderías  deben quedarse en la villa más de una jornada  para hacer descansar las bestias de carga. Como no parece haber haber un día de feria semanal, pueden ser que deban quedarse  para terminar de vender todo lo transportado. En ese siglo XVIII parece ser que las entradas importantes de productos se realiza los viernes. 

Si el indígena conoce pobladores de la ciudad puede aposentarse en sus casar e ir a vender a la plaza principal. La otra posibilidad es dirigirse a las canchas: estas son establecimientos dedicados a acogerlos, donde se les da alojamiento a ellos y a las bestias y lugar para vender los comestibles. Parece haber existido un buen número en la ciudad, al menos en la década del 70. Para esta epoca podemos distinguir dos tipos de canchas : las privadas y las municipales. Las primeras, administradas por mestizos, españoles o criollos. Las hay pequeñas, sin gran capacidad de almacenaje y de presión económica sobre los indígenas y las grandes canchas que monopolizan la entrada de los comestibles.

Es engorroso afirmar cuántas personas pueden ser alojadas al mismo tiempo pero las quejas que han llegado hasta nosotros, nos informan sobre las quejas de los indios sobre la mezcla de personas de distintas regiones, que no se conocen, que hace que las llamas se entremezclen, haciendo penosa su posterior identificación. Tanto en quechua que en aymara hay centenares y centenares de vocablos para clasificar las bestias.  Es claro, entonces  que no es tanto a saber cuál son  las suya que de encontrarlas  rápidamente entre los rebaños. Rebaños de cuántas cabezas? En la cancha municipal, en 1803, entran diariamente alrededor de 8 a 15 arrieros trayendo entre 70 a 120 bestias. 

 

Las actas notariales y otros documentos administrativos nos enseñan, como podemos imaginarlo, que hay tambos donde se hospedan indios y tambos donde se hospedan comerciantes españoles, criollos de mediana o gran importancia. A falta de testimonios más precisos es necesario aventurar una clasificación o sistematización de tambos : los comerciantes ricos y los mercaderes se alojan en tambos donde no hay indios. Mientras que los primeros quizá tengan una mayor vocación de albergues, la vocación de los segundos es  el albergue y la venta de comestibles y de géneros de la tierra.

Actas notariales? Sí, por ejemplo que un comerciante de cierta imprtancia de la ciudad arrienda un tambo en 1717 por 421 pesos 4 reales, contrato a siete años, tres de ellos firmes.

El mismo año, el síndico de la cofradía de Los Santos Lugares de Jerusalem alquila el tambo llamado « de Jerusalem »  en 200 pesos anuales. Notemos que su precio es menos del 50% del primero. En 1734 y 1751 hay nuevas escrituras de arrendamiento por el mismo tambo, de 200 y 230 pesos anuales respectivamente. Los tomadores son en el primer caso un comerciante y en el segundo una mujer sobre la que no hay mayores datos.

En marzo de 1773 es nuevamente arrendado pero su precio ha descendido sorprendentemente. Como seis meses más tarde el corregidor Juan Gelly prohibirá a los indios alojarse en los tambos, salvo en el municipal, la coincidencia permite pensar que la medida era ya conocida de algunos grupos de la ciudad. A fines de la guerra de la independencia el tambo, en manos entonces de las autoridades municipales, es alquilado en 160 pesos anuales. (ACSJ Oruro)

Contratos de alquiler de tambos

1717-1826

Año

Nombre

Plazo[1]

Precio anual en pesos

1717

desconocido

7/3

421

1717

Jerusalem

2

800 ( ?)

1734

Jerusalem

5/2

200

1751

Jerusalem

4/2

200

1773

Jerusalem

4/3

50

1826

Jerusalem

3

160

 

 



[1] La cifra de la izquierda indica la duracion maxima del contrato, mientras que la cifra de la derecha indica la duracion minima.

 

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