Juegos y comercio

Coexistencia de espacios lúdicos y mercantiles

Hay otro tipo de espacio, ya no cívico-religioso, que se asocia a la actividad maercantil es el festivo.

Las fiestas eran coronadas por corridas de toros que fueron la delicia de las poblaciones urbanas americanas en todo el territorio colonial y que en Oruro fueron consideradas patrimonio popular aun después de la revolución del 52. Según los testimonios escritos y orales habrían existido en esta ciudad dos lugares donde se corrían toros: la Plazuela del Regocijo, la Plazuela de la Ranchería.

La primera, separada por una estrecha franja de edificios de la Plaza principal, era ocupada en días habituales por las regatonas y la segunda, en el barrio de los indios, era solemnizada por los arcos y altares de los indios comerciantes llegados de otras zonas del Alto y Bajo Perú durante las fiestas.

Cuando la ciudad se extiende, la plaza de los indios se convierte en punto de venta de comestibles y en días de fiesta las vendedoras son reemplazadas por construcciones de madera y toros. Ya en plena década del 60 del siglo XX, cuando los toros han sido relegados a las poblaciones rurales, el último gran mercado que se forma ocupa un espacio baldío donde se juega al fútbol, la cancha. Cuando las vendedoras se retiran, los jugadores y los espectadores llegan....

La coincidencia de las actividades marchandes y lúdicas en el mismo espacio y en tiempos diferentes es debido a la necesidad de apropiar y revalorizar superficies que el resto de la ciudad no ha logrado ocupar, pero, al mismo tiempo es necesario que esta laguna en la ocupación no le impida una conexión, un pasaje directo entre ciudadanos y comerciantes y jugadores.

Dicho de otro modo, el espacio debe estar vacío porque es juzgado innecesario para otras actividades de la ciudad, pero suficientemente cercano y ligado para permitir el contacto fácil y fluido.

La tendencia de las plazas de venta en Oruro es ocupar espacios libres de edificios a medida que la ciudad se agranda, que el número de comerciantes aumenta y que las autoridades municipales las empujan de la Plaza principal y de las calles adyacentes.

Ajouter un commentaire
Code incorrect ! Essayez à nouveau