UN BUEN PADRE HIJO DE PUTA

ESTE NO ES UN PASTICHE SINO UNA TRISTE REALIDAD ARGENTINA

 

Les parece que hay un problema en el titulo? Quizá sea contradictorio juntar esas dos etiquetas tan populares? Quién no conoce un buen padre? Quién puede negar haber encontrado un hijo de puta? Puede que sea la misma persona? Alguien bueno y malo al mismo tiempo? El problema no hace referencia solamente a la sintaxis si no también a la filosofía o, por lo menos, a la ideología. Nadie es ni completamente luminoso ni completamente sombrío. Pero creo que hay limites a este relativismo cultural. Estamos tan acostumbrados al discurso de los políticos y de los periodistas que hemos terminado por aceptar lo inaceptable. Hemos terminado por aceptar la expresión “es lo que hay” como himno nacional de los argentinos conformistas.

Les quiero contar el encuentro de dos buenos padres, uno de ellos un buen hijo de puta. (La expresión que utilizo es machista? Verán al concluir esta charla que mejor es llamarlo un mal padre de quizá buenos hijos, lo que convertirá la expresión en feminista. Que eso es ideología ? No ! Eso es política!)

Pero me estoy yendo por las ramas, volvamos a las hojas...Por allí comienza la historia.
Mi esquina, lo digo con orgullo, posee los plátanos más altos y frondosos del barrio. Quien dice plátanos dice, en otoño, hojas secas desparramadas en las veredas y las cunetas. Hojas amontonadas según el humor del viento y de las vecinas que, a pesar de la desidia y la indiferencia generalizada, siguen barriendo cotidianamente sus veredas, sin importarles que al día siguiente el trabajo recomience.
“Todos los ríos van al mar”. Y las hojas? Al otro lado del cordón, en esa tierra de nadie, hecha de asfalto, baches y cunetas donde se deslizan las siluetas de los barrenderos, cepillo, pala y carrito con bolsa.
Las vecinas que barren las veredas conocen los barrenderos de su sector. Conocen virtudes y defectos. Las vecinas apreciamos Julián, quien se ocupa de nuestra esquina. Las vecinas que viven unos metros más lejos, en la cuadra siguiente, en la zona de otro barrendero envidian nuestra suerte. Julián trabaja con método, esmero y prolijidad. En pleno otoño vemos las hojas, todavía atadas a su rama, que miran con ternura quien las llevara a su ultimo destino. Parece hacer su trabajo con afecto.
Nunca falta. En años nunca faltó. Por ello llamó la atención su brusca desaparición. Sabíamos que algunos colegas buscaban ensuciarle la reputación para que se fuera, porque les hacia sombra. Sabíamos que había pedido cambiar de zona pero nadie quería reemplazarlo. Se interrogaban si Julián, él tan tranquilo, no quería quedarse ,entonces el lugar (es decir nosotras, las vecinas) debía ser insoportable. Se dan cuenta? Buscando ensuciar su reputación es la nuestra que terminaba destrozada.
Pasaron las semanas y un buen día lo vimos nuevamente, con gestos justos, juntar las hojas. Cuando nos acercamos a saludarlo notamos su rostro desencajado y las huellas de heridas. Entonces nos contó su aventura.
Volvía a su casa, “en las afueras”, donde residen todos los trabajadores de la ciudad. Volvía entonces cuando dos hombres lo atacaron, le pegaron, lo tiraron al piso, le dieron patadas y lo amenazaron con un revolver. “La guita!” Les dio los poco que tenia. “Llevanos a tu casa! Vamos a buscar más!” “No vivo por aquí, es lejos”. Le siguen pegando. El suplica y explica que su casa no está en la zona. “No tenés más? Y como hago ahora, yo, para darle de comer a mis hijos?” grita e interroga el buen padre hijo de puta.
Lo dejan irse, maltratado, dolorido, con las costillas y la cara rotas. Llega a su casa, a unos metros del lugar del incidente. Cuenta sólo que lo asaltaron pero no explica por qué resistió. “Yo sabia que si entraban en la casa, mi mujer y mi hija iban a sufrir mucho”. Su esposa, en la ignorancia, le da consejos para que nunca más se resista.
Quién es ese Robin Hood de los tiempos porteños que roba a los pobres para darle de comer a sus pobres hijos? Quién es más padre amante? El que roba al trabajador para darle de comer a sus hijos? El que trabaja por sus hijos? Quién es más hijo de puta? El que pegó para que le den guita? El que se dejó pegar y mintió para no dar la guita ? El que pegó para proteger a su familia? El que se dejó pegar y mintió para proteger a su familia?
Tristes tiempos de valores sucios.

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