JEREMY RIFKIN : « LO QUE PERMITIO EL SUCESO INEDITO DEL CAPITALISMO SERA SU CONTRINCANTE »

JEREMY RIFKIN : « LO QUE PERMITIO EL SUCESO INEDITO DEL CAPITALISMO SERA SU CONTRINCANTE »

 

 

Entrevista. Para el economista norteamericano Jeremy Rifkin, sonó la hora de la tercera revolución industrial. La sociedad tendrá que adaptarse.

 

Entrevista realizada por Olivier Pascal-Moussellard, TELERAMA

 

Hace veinticinco años era una estrella del ring, el « boss », vencedor del comunismo por KO! Hoy el capitalismo es una campeón cansado por la crisis, abatido por las contradicciones y políticamente acabado. Para el economista norteamericano Jeremy Rifkin, simplemente asistimos a su eclipse. En un libro apasionante – La Nueva Sociedad del costo marginal cero – cuenta el cambio inevitable que ya comenzamos a hacer hacia un nuevo sistema de producción y  de consumo: los “comunales cooperativos”. Esta tercera vía (más allá del eterno binomio “capitalismo o socialismo”) es una forma de organización social fundada sobre el interés de la comunidad mas que sobre la sola satisfacción de los deseos individuales, y hecha posible por la tercera revolución industrial, en la cual internet nos ha hecho entrar. Un nuevo mundo emerge, dinamizado por las redes sociales, la innovación y la cultura del compartir. Utopía? Para Jeremy Rifkin es ya una realidad.

 

P: Nos despertamos, dice usted, a “una nueva realidad – la de los comunales colaboradores”. Ese despertar no será difícil para las empresas?

 

La economía de los comunales colaboradores es el primer sistema global que emerge después de la aparición del capitalismo y del socialismo a principios del siglo XIX. Es decir que el acontecimiento que atravesamos es histórico. Al principio el mercado capitalismo y los comunales se desarrollarán uno al lado del otro. Pero a medida que los comunales ganarán terreno, un combate terrible va a comenzar. Para sobrevivir el capitalismo deberá “reacondicionarse, retocar su visión del mundo y tentar de sacar provecho del ascenso de los comunales, más bien que oponerse a ello.

 

P: Qué provoca este cambio de paradigma?

 

Es el costo marginal cero. El costo marginal es el costo de producción de un objeto o de un servicio adicional una vez que los costos fijos son absorbidos. Así descubrí la existencia de una paradoja profundamente sumergida en el corazón del capitalismo, y que no había sido puesta en evidencia hasta ahora: lo que permitió el suceso inédito del capitalismo será su contrincante.

 

Cada empresario, como lo sabemos, busca nuevas tecnologías para mejorar la productividad de su empresa, reducir los costos marginales, poner en el mercado productos más baratos, atraer más consumidores, ganar partes del mercado y satisfacer los inversionistas.

 

 

No habíamos anticipado la posibilidad de una revolución tecnológica tan extrema que podría reducir ese costo marginal , por un conjunto importante de bienes y servicios, a casi cero, haciendo que esos bienes y servicios sean virtualmente gratuitos y abundantes. Y socavando de paso las bases mismas del capitalismo.

 

P: Es lo que está pasando

 

Vimos ya el costo marginal reducirse en las economías tradicionales de modo fenomenal, en los treinta o cuarenta últimos años. En los últimos diez años se fenómeno todavía se aceleró más. Mire la industria musical: centenares de millones de jóvenes producen e intercambian música en Internet, a costos marginales próximos de cero.

 

 

Una vez que usted posee un teléfono móvil o una computadora, intercambiar música no cuesta nada, aparte el abono al servicio. La prensa, la edición, las películas y pronto la televisión, atacada por Youtube, conocen  el mismo destino. Millones de internautas crean hoy sus propios videos por poco y los publican gratuitamente en la Web.

 

La industria del saber también está tocada: con Wikipedia millones de individuos producen conocimiento y la difunden a un costo marginal próximo de cero. Y no hablo de Moocs: en dos años, seis millones de estudiantes se pusieron a seguir cursos online gratuitos, viniendo de las mejores universidad del mundo.

 

P: Pero no se trata que de bienes y de servicios “numéricos”

 

El verdadero cambio de dirección está aquí: siempre habíamos pensado que habría u, “para fuego”, que la reducción a cero del costo marginal no llegaría a las industrias tradicionales. Que el fuego, si lo llamamos así, no pasaría de los “bits” al mundo físico de los objetos. Ese muro se derrumbó. Las grandes mutaciones económicas – y no hubo centenares en la historia de la humanidad- se producen cuando tres revoluciones tecnológicas convergen al mismo tiempo para construir una plataforma de operación única para la economía.

 

Si remontamos a la revolución hidráulica y después a las revoluciones del vapor y de la electricidad, nos damos cuenta que asistimos cada vez a la conjunción de una revolución de las comunicaciones (facilitación de los intercambios), de una revolución energética (el “motor” de la economía) y de una revolución de los transportes y de la logística (circulación Mas fluida de los bienes en el interior de lesa economía). En cada gran mutación esos tres dominios convergen en una nueva estructura.

 

Ejemplo, en el siglo XIX la impresión (sobre todo de los periódicos) con impresoras a vapor reemplaza la impresión manual. Llega el telégrafo. Esos dos medios de comunicación aprovechan de la abundancia de carbón a precio moderado y la invención de la locomotora permite ampliar el mercado y hacer el comercio más fluido. En el siglo XX una nueva revolución se produce con el teléfono y la radio que convergen con la llegada del petróleo y del automóvil y provocan, conjuntamente con la construcción de la red de rutas, el boom de la gran mutación urbana y “suburbana”.

 

 

P: Y hoy?

 

Vemos emerger un nuevo complejo comunicaciones-energía-transportes que da nacimiento a la economía del compartir.  El Internet de la información, ya ampliamente extendido, comienza a converger con un muy joven internet de la energía y un debut del internet de las logísticas: tres Internets en un uno, en un super “Internet de los objetos”!

 

Compañías como Cisco, IBM, General Electric, han anticipado esta conexión en todos los sentidos de todos los objetos y comienzan a poner captores por todos lados. Ya hay captores en los campos para seguir la evolución de una cosecha; en la ruta para calcular, en tiempo real, el tránsito; en los depósitos y centros de distribución, para medir los problemas de logística casi al segundo; en los negocios al por menor, de tal modo que, cuando un cliente tiene un artículo en la mano, el captor podrá decir si lo probó, dejó, al cabo de cuánto tiempo, etc. Y ahora los captores conectan todos los objetos de la casa, termostatos, máquinas de lavar… Hacia 2030 habrá algo así como cien trillones de captores que conectarán todo y todos en una gigantesca red “neuronal”, construida un poco como nuestro cerebro. Ese Big Data será al alcance de todos.

 

Supongamos que la estructura de la red sea neutra – soy consciente que un es un gran “si” porque nada lo asegura- y que todo el mundo sea tratado igual, ello quiere decir que cualquiera podrá conectarse sobre ese internet de los objetos, desde su móvil, como lo hace en el internet de la información, e intercambiar la energía renovable que él habrá producido…

 

P: Porque cada uno, mañana, producirá la energía que necesita?

 

Miles de personas producen ya su propia energía por un costo marginal próximo a cero. En Alemania, 27% de la electricidad es verde y la canciller Merkel con quien trabajo sobre esas cuestiones, busca llegar al 35%. Hay que saber que los costos fijos de producción de ese tipo de energía seguirán la misma curva que la de las computadoras: una caída vertiginosa.

 

La fuente de energía no es un problema: el sol y el viento son gratuitos, es suficiente con capturarlos y lo estamos haciendo cada vez mejor. En cuanto al transporte de la energía, vimos en estos últimos años el principio de la transformación de la “grilla” de la energía en internet de la energía. Millones de “prosumers” (al mismo tiempo productores y consumidores) podrán vender o intercambiar la energía que necesitan, sobre una plataforma internet, a través de los continentes.

 

P: Y los objetos físicos están  también involucrados por la revolución de la abundancia…

 

Sí, gracias a los Fablabs y a la impresión 3D. Los programas de impresión son, en su mayoría, en opensource, de este modo pronto no costará nada cargarlos o quizá mejorarlos y de fabricar uno mismo numerosos productos. El precio del material de construcción disminuirá también porque cada vez más es producido a partir del reciclado de metales, plásticos, maderas, etc. En dos o tres años habrá Fablabs en todos lados.

 

Ahora, ponga juntos todos beneficios de los que acabo de hablar: así hablamos de un mundo donde se podrá alimentar una pequeña empresa de producción 3D con la energía gratuita que usted mismo produce o intercambia por internet. Un mundo en el cual usted puede transportar su producto 3D en vehículos eléctricos que han sido alimentados con energía renovable. En máximo diez años esos vehículos no tendrán conductor. Hará la reservación desde su móvil y ellos lo localizarán solos con sus GPS…

 

P: Cuál será la modificación de la sociedad y de los comportamientos individuales?

 

Dos fenómenos mayores permiten comprender como esta tercera revolución industrial ya comenzó a transformar los comportamientos. Por un lado, los jóvenes parecen cada vez menos obsesionados por la idea de poseer, de ser propietarios. Una empresa como General Motors, en los Estados Unidos, puede legítimamente interrogarse sobre su futuro cuando descubre que la compra de autos en los 18-25 años en los Estados Unidos está cayendo estrepitosamente.

 

El segundo cambio es que mañana, en una sociedad de abundancia, el capital social será mucho más importante que el capital económico o financiero. Esta mutación radical comenzará desde la primera edad. Tomemos los juguetes. Hoy representan el primer contacto del ser humano con la propiedad es decir, con el capitalismo. Ese juguete que sus padres le han regalado, el niño descubre que es el suyo, no el de su amiguito. Nadie lo pone en duda. Pero mañana – y  de hecho hoy en numerosas familias – los padres piden prestado los juguetes para sus hijos en un sitio internet dedicado a ello. El niño lo utilizará durante algunas semanas o algunos meses sabiendo con pertinencia  que no es el propietario. Cuando se cansará sus padres reenviarán el juguete al sitio web para que otros lo utilicen. Para qué guardar decenas de juguetes en los placares, no es cierto?

 

Pero la gran modificación  puesta en marcha en este ejemplo muy simple no es tanto que el niño podrá, durante toda su juventud, beneficiar de otros juguetes mejor adaptados a su edad, es el cambio que se produce en su cabeza en relación a lo que las generaciones que lo precedieron no conocieron. En efecto, aprende “naturalmente” que los juguetes no son objetos que posee sino experiencias a las que accede por un tiempo dado y que comparte con los demás. Se prepara, en efecto, desde la tierna edad, a la economía del compartir que le espera. Es una mutación completa de la sociedad. Tengo casi 70 años y no había jamás, jamás anticipado que una cosa así se produciría.

 

P: Pero la sociedad occidental – hoy implantada en  un modelo vertical y jerárquico – puede adaptarse rápidamente a este modelo “horizontal”?

 

Algunos lo hacen, en particular en el dominio de la energía. Mejor será no esperar. Porque, como le dijo a los cinco más grandes grupos energéticos alemanes ante la canciller Angela Merkel y a los dirigentes de EDF (grupo francés, ndlt): “Ustedes cambiarán de oficio”.

 

Cuando millones de individuos producirán su propia energía gratuita y la intercambiarán por Internet, no cuenten ganar dinero fabricando corriente eléctrica: vuestro trabajo será administrar la Big Data de la energía para facilitar la circulación de los flujos entre particulares y empresas. En Alemania el mensaje fue escuchado. En Francia, está abriéndose camino …aunque no se esté todavía listo a dejar la segunda revolución industrial y su parque nuclear.

 

De hecho el cambio de generación pone mucho más rápido en marcha esas mutaciones que nuestros sistemas políticos y económicos. Dos tercios de la generación del Milenio (la que tenía 18 años en el año 2000) se dice favorable a la economía del compartir y ya la practica. Los países de Asia y del Pacífico son todavía más abiertos sobre el tema que los países occidentales. La revolución es mundial y no siempre se mide la amplitud de sus consecuencias.

 

No olvide que, por ejemplo, por cada automóvil compartido, quince automóviles son eliminados de la cadena de producción. Así, un estudio que cito en mi libro demostró que en una pequeña ciudad norteamericana, administrando bien la utilización compartida de los automóviles, se puede garantizar a cada uno a la vez la movilidad y la fluidez reduciendo, al mismo tiempo, de 80% el número de vehículos sobre la ruta. Hay un millar de vehículos en circulación en el mundo. Retire 80% de ellos y haga usted mismo el cálculo.

 

Créame, la industria siente ya el viento del cañonazo y se prepara. Y otros lo hacen también, advertidos de lo que se llama “el efecto 10%”: si los gigantes de la industria clásica parecen invencibles, muchos de ellos tienen, en efecto, márgenes muy estrechos. Si 10% de sus clientes dejan el navío y se inclinan hacia la economía del compartir, ello puede ser suficiente para hacer caer esas industrias.

 

P: La sociedad del costo marginal cero es un  bien para la ecología?

 

Es la mejor arma para ir en el sentido de una sociedad durable. Para retomar el ejemplo del automóvil, el hecho que el 20% de los vehículos que quedarán en uso consumirán energía no contaminante, gratuita y renovable  es una excelente noticia para el planeta.

 

Si se puede producir bienes y servicios sin costo ello quiere decir que la explotación de lo que planeta puede todavía ofrecernos es hecha con una eficacidad máxima, sin desperdicio. Produciendo a un costo marginal cero y compartiendo en una economía circular – útiles, autos, juguetes, vestimenta – obtenemos ventajas inmensas en términos de polución y de degradación del medio ambiente!

 

El cambio está ante nuestras puertas. La ruta más rápida para pasar a la sociedad del post-gas carbónico es sin duda la introducción, tan rápido como posible, del internet de los objetos. No sé si lo lograremos pero creo que si lo intentamos la experiencia que espera a la humanidad en el siglo que viene será mucho menos dura que lo que vemos perfilarse si continuamos con el sistema actual.

 

P: En el futuro la administración de los flujos será el nervio de la guerra?

 

Sí. La gran cuestión política de los años venideros deberá ser el problema esencial de la neutralidad de la Web – es decir un acceso libre y una administración colectiva de la Red. Digámoslo claramente: las grandes compañías del cable y de telecom y ciertos gigantes de Internet ponen en duda esta neutralidad, deseada por el “inventor” de la red, Tim Berners-Lee. Cuando él imaginó la World Wide Web en 1990, quiso que el sistema sea tan simple de utilización como posible, para que todo el mundo pudiera aprovechar de él y que nadie sea abandonado en el camino. Lo logró: que usted sea patrón o estudiante, en el Net todo el mundo está en igualdad.

 

Pero hoy las compañías del cable protestan. Dicen: “Pusimos mucho dinero en la instalación de los cables, queremos administrar los flujos de otro modo, haciendo pagar tarifas diferentes en función de la calidad y de los volúmenes de los archivos intercambiados. Para recuperar nuestras inversiones deberíamos poder controlar las data que recuperamos y comercializarlas”. Los operadores de cable no son los únicos a querer la torta. Instalando los captores inteligentes en sus contadores, por ejemplo, los proveedores de energía querrían tener todas las informaciones útiles sobre las costumbres de consumo de sus clientes para comercializarlas.

 

Es, entonces, en trono del Big Data que se jugarán los beneficios – y los grandes debates políticos – en las próximas décadas. Pensemos que Google registra cada día 6 millares de búsquedas, que un habitante sobre tres o cuatro del planeta está en Facebook, que Twitter tiene 160 millones de utilizadores, que Amazon es el supermercado del mundo… Cómo asegurarse que esas compañías no secuestren las informaciones que recuperan de nuestras operaciones en el Net, cómo hacer de modo que no tengan una posición de monopolio en su actividad? Nadie deber dominar totalmente la plataforma tecnológica del internet de los objetos.

 

Las centenas de millones de internautas que nos hemos convertido debemos organizarnos. Nada es imposible. Los sindicatos aparecieron a los comienzos del capitalismo porque los individuos aislados no lograban exigir su parte de la producción … Sospecho que, mañana, nuevos mecanismos aparecerán para que cada uno tenga un derecho a vigilar cómo son utilizadas las informaciones que de deja sobre la Web.

 

 

 

http://www.telerama.fr/idees/jeremy-rifkin-ce-qui-a-permis-le-succes-inoui-du-capitalisme-va-se-retourner-contre-lui,117006.php

 

 

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Date de dernière mise à jour : 24/10/2014