«Israel, un Estado para todos los ciudadanos»

Periodico Le Temps de Ginebra

SHLOMO SAND Viernes 16 diciembre 2011

«Israel, un Estado para todos los ciudadanos»

Frédéric Koller

El historiador israelí estima que el laicismo es la única vía posible para su país. Allí, el primer ministro Benyamin Netanyahu, y sus aliados claman cada vez más que son por un « estado judío y democrático ».

 

Es le debate que enciende los ánimos en Israel: se debe hablar de un estado judío más que del Estado de Israel? Un estado puede ser judío y democrático? El primer ministro Benyamin Netanyahu y sus aliados de extrema derecha liderados por el ministro de Relaciones Exteriores Avigdor Lieberman  buscan imponer a sus interlocutores internacionales este nuevo vocabulario. El parlamento israelí (Kneset) recibió, por su lado,  una proposición de ley que definiría de un modo más estricto la noción de estado judío inscribiéndolo en la constitución: el árabe no seria más una lengua oficial y la ley hebraica serviría de fuente de inspiración al legislador.

 

Aceptando un plan de división de la Palestinaen 1947, las Naciones Unidas habían presidido a la creación de Israel en 1948 como un estado para los judíos donde los derechos de la minoría árabe serian conservados. Hablar de un estado judío cambia la identidad de Israel. La judeidad convirtiéndose en consubstancial del estado, qué espacio será, entonces, dejado a los no judíos?

 

La polémica es viva en la prensa israelí. Ciertos comentadores hablan de una guerra cultural, otros del riesgo de ver su democracia convertirse en teocracia. La cuestión  resuena en el centro de la “diáspora judía”. Aun los más ardientes defensores de Israel en los Estados Unidos de repente comienzan a dudar. Cuando se vota leyes que ahogan la libertad de expresión, que buscan a disminuir la independencia del sistema judicial y que, en nombre de la defensa de un estado judío, tienden a reducir los derechos de los árabes y otras minorías, entonces el carácter verdaderamente democrático se fragiliza”, escribe  Abraham Foxman, presidente del Anti-Defamation League.

No hay debate sobre el futuro de Israel o de Palestina sin que la cuestión sea presente. El mes pasado, en la universidad de Tel Aviv, durante un coloquio organizado por el Instituto de estudios sobre la seguridad nacional (INSS), varios representantes palestinos denunciaron esta maniobra del gobierno para evitar de negociar una solución de dos estados. “Ahora que hemos reconocido  un estado israelí, el poder israelí quiere que Mahmud Abbas reconozca un estado judío. Qué quiere decir esto? Qué es un estado judío? Qué es judío? Por qué no un estado sionista o un estado ultra ortodoxo ? No es nuestro problema. » se indignó Sufian Abu Zavdeh, ex ministro de los Prisioneros de la OLP.

 El director del INSS, el ex-embajador Oded Eran, contesto : « Es cierto, ustedes reconocen Israel. Pero del hecho des las evoluciones demográficas, ello podría volverse otra cosa. Lo que el gobierno no dijo y lo lamento, es que hay que hablar de un estado judío oque garantice los derechos de la minoría de los 20 por ciento de árabes.” La idea de un estado judío responde a una angustia existencial. Muchos israelíes piensan que su legitimidad seria reforzada con este reconocimiento. “No es sólo una cuestión de vocabulario  pero una inquietud profundamente anclada en el psiquismo israelí” agregó el ex brigadier general Shlomo Brom, interrogado por Le Temps. “Los israelíes tienen miedo de no ser verdaderamente aceptados en el Medio Oriente. Los palestinos aceptaron el proceso de Oslo por razones pragmáticas. Un día, ese pragmatismo podría devenir otra cosa y todo se derrumbaría. En 50 años, cuando los israelíes serán débilitados y los árabes más fuertes, cómo será si no hay una verdadera aceptación del estado de Israel? El precio de un acuerdo de paz será muy costoso. Tendremos que desplazar 100.OOO colonos de Cisjordania. Lo que va a desgarrar la sociedad israelí. Es nuestra inquietud. »

 

Israel en peligro de paz? Muchos lo piensan. Una vez que la cuestión palestina sea arreglada, la sociedad israelí, tironeada por las múltiples fracturas entre los diversos estratos de la inmigración, entre religiosos y laicos, podría explotar. Hablar de un estado judío es un modo de reforzar la cohesión interior. Pero a qué precio?  La periodista Avirama Golan, en un corto ensayo, escribe “Para el grupo que reina hoy sobre Israel, del mismo modo que no existen fronteras definidas entre Israel y sus vecinos y que es posible conservar eternamente los territorios ocupados desde 1967, porque ‘Israel todo entero pertenece a los judíos’, del mismo modo no hay más israelíes. Los israelíes desaparecieron de la escena para dejar el lugar a los ‘judíos’, confrontados,  lo quieran o no, a los ‘árabes’. Los ‘árabes’ son todos aquellos que son árabes y, por el caso, su nacionalidad es secundaria: israelí, jordana, libanesa, etc. »

 

Biografía

Nacido en 1946, Shlomo Sand cursó sus estudios de historia en la Universidad de Tel Aviv y en la Escuela de Altos Estudios en Ciencias Sociales (EHESS) de Paris. Desde 1985, enseña la historia contemporánea en la Universidad de Tel Aviv. Publicó “Cómo fue inventado el pueblo judío”, traducido en 21 lenguas y que fue un best seller en Israel durante 19 semanas y “Cómo fue inventada la tierra de Israel”. Trabaja en la redacción de un nuevo libro “Cómo dejé de ser judío”. Shlomo Sand forma parte de la corriente de los nuevos historiadores israelíes que cuestionan el origen de su estado y que suscitan vivos debates sobre el sionismo.

* Avirama Golan, 
Espoir d’un printemps israélien, 
Ed. Galaade, 2011.

 

 

 

 

 

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Date de dernière mise à jour : 24/10/2014