“La identidad judía no existe que desde un punto de vista religioso”

Periodico Le Temps de Ginebra

Vendredi   16 décembre 2011

Shlomo Sand: “La identidad judía no existe que desde un punto de vista religioso”

Frédéric Koller

El historiador israelí Shlomo Sand defiende un Israel laico. Ser judío, dice, no constituye una nacionalidad. Sus propósitos intervienen en un clima de mucha tensión, cuando ciertos diputados piden que el estado israelí sea redefinido como “judío y democrático”.

 

Le Temps: Por qué la cuestión de un estado judío resurge mientras que desde su creación Israel se describe como judío y democrático?

Shlomo Sand: En 1947, cuando la ONU se pronuncia por la creación de dos estados, se habla de un estado judío y de un estado árabe porque no había todavía ni israelíes ni palestinos. Cuando se constituyo el estado de Israel, los árabes que no habían huido obtuvieron la ciudadanía de acuerdo con la decisión de la Onu. Las premisas de un  debate remontan a los años 1980  con un partido de extrema izquierda judío y árabe que plantea esta cuestión : el estado de Israel puede ser judío ? En ese momento, un rabino extremista, Meir Kaen, quería sacarse de encima de todos los árabes bajo control israelí para echarlos del otro lado del Jordán. Para luchar contra este racismo, se tomo entonces una decisión  a doble filo : decir que el estado es democrático y judío. Hasta ahí, esta definición no estaba inscripta en la ley israelí. Este debate se limito a un pequeño círculo de intelectuales israelíes. Después cayó en el olvido.

Le Temps : Por qué es tan importante hoy ?

Sand: Nadie sabe muy bien. Cuando los Acuerdos de Oslo, Yitzhak Rabin no plantea como condición a Yaser Arafat de reconocer Israel como un estado judío ni tampoco lo había pedido a Abuar el Sadat. Es una novedad. En Israel, se han votado leyes que evocan un estado judío y democrático. Pero en el plaño diplomático, Israel nunca exigió  este reconocimiento. Ariel Sharon comenzó a insistir sobre esta cuestión. Por qué? Mi próximo libro tendrá por título óomo dejé de ser judío. Cuando parlé con una de mis estudiantes, doctorante de filosofía, ella comprendió enseguida lo que yo quería hacer. Me dijo que si no se es racista, no se puede ser judío. Es tan simple cómo eso.

Le Temps : No puede ser judío que alguien que es racista ?

Sans: No. Hay dos categorías. Ella hablaba de no creyentes, no de personas con quipa que tienen prácticas religiosas. Ellos son judíos. Dijo eso porque la definición de judío no es cultural. Es esencialista. Ella domina toda la escena parisina. De dónde es usted ?

 Le Temps: De Ginebra.

Sand: Es lo mismo. En Ginebra, un judío es judío . Trotski era judío, aun cuando no es definido como judío. Hitler ganó. Volvamos a la definición del estado de Israel: no puede ser pretendidamente democrático y judío a la vez. Es un oximorón .Antes de ser pluralista y liberal, el principio de la democracia es un hombre un voto. El estado pertenece al pueblo, a todos los ciudadaños reunidos. El estado de Israel, por definición, no es democrático si se define como judío porque aquellos que son censados como judíos por el Ministerio del Interior solo representan el 75% de la población. En mi tarjeta de identidad esta escrito “nacionalidad judío”. No religión judía, nacionalidad judía. El estado, si se define como judío, no les pertenece? Pertenece a Finkielkraut, a Bernard-Henri Levy, Madoff o Woody Allen – aun si ellos no lo quieran. Ninguna democracia es perfecta, me dirá usted. De acuerdo. Pero para 25% de israelíes, el estado no les pertenece, aunque tengan el derecho de votar y de ser elegidos.

Le Temps: Por qué ese proceso se agrava?

Sand: La respuesta es difícil. Lo que es seguro es que todo el mundo se pone a hablar de estado judío. Benyamin Netanyahu, como Tzipi Livni o el partido trabajador. Hay varias razones para esto. En los años 50 y 60, era elegante ser israelí. A partir de los años 1970, con la ocupación, comienza un lento proceso de puesta en valor de la judaidad. Si era chic ser israelí en los años 50, 60 hoy  es chic ser judío.

Le Temps: Hay una relación entre la toma de consciencia del Holocausto en Europa y en los Estados Unidos en la misma época?

Sand :No. La explicación es que el antisemitismo desapareció en Occidente. No el antisemitismo cotidiano idiota o cultural, pero el antisemitismo político que existía un siglo mas temprano como función importante para la cristalización de la mayoría de las naciones de Europa.  En el mundo occidental, no se puede ser un hombre político y ser antisemita. Hay una segunda razón, El retroceso, lento pero importante, de la noción de nación en el sentido clásico, republicano. Con la construcción europea, la globalización cultural y económica, asistimos a  un retroceso de la idea nacional Este retroceso  anima una política de identidad nueva. Surgen hoy  identidades transnacionales. No solamente con los judíos pero con otras comunidades. EL debilitamiento  del sentimiento nacional de hace 150 años dejo el espacio a una identidad nueva. Nueva porque no hay continuidad en la cultura judía, en ese sentimiento de identidad judía. La única cultura judía es la cultura religiosa. Encontrar ateos que se definen como judíos es contradictorio.

Le Temps : Uno se puede definir como cristiano, culturalmente, sin creer en Dios ni ir a la iglesia. Por qué no un judío?

Sand : Mi nuevo libro comienza con una historia Estoy en Paris en el barrio XI en lo de un amigo de origen judío y su  mujer que no lo es. El se había ido a trabajar y ella me pregunta: Michel, mi marido, todo el mundo lo llama judío cuando él nunca entró en una sinagoga, no es creyente ni hace el shabat. Yo soy de origen católica, cuando nena iba a la iglesia. Después me alejé. Nadie me dice que soy católica. Explíqueme por qué se dice que él es judío y no se dice que yo soy católica o cristiana. Le respondí por una disgregación histórica ; Hitler y todo lo demás, lo que repetí toda mi vida, seré judío en tanto que el antisemitismo existía sobre nuestro planeta. Pero me di cuenta que no funcionaba.

Le Temps ; Por qué?

Sand: Es una identidad vacía desde el punto de vista cultural. Y las identidades vacías de un punto cultural  no son simpáticas. Como historiador, no puedo comparar un suizo ateo con sus parientes o sus abuelos. Para ellos el cristianismo era el centro de su existencia. Con los judíos es igual. Comienzo a envejecer y no quiero que Hitler tenga la última palabra. Es necesario comprender que hasta Hitler, existía un proceso de integración. La gente de origen judío, aun los creyentes, se definían como israelitas o como franceses de creencia mosaica. Antes de Hitler, había cada vez menos judíos porque se fundían en las naciones. La guerra de 1967 fue la línea de ruptura. Yo era profesor de hebreo en los años 1970, ví la gente que se definían como israelitas cambiar su identidad por judía.   En ese momento, el estado de Israel comienza a decirse judío. Hasta 1967, el apoyo a Israel de los comités judíos mundiales era condicional, muy frío. A partir del 67, su solidaridad no deja de crecer. Hace 40 años, nadie hubiera imaginado la actitud actual del CRIF (ndlr Consejo Representativo de los Israelitas de Francia)

Le Temps : Qué actitud ?

Sand: El apoyo a la política israelí. El CRIF escribió a Sarkozy para protestar contra el apoyo de Francia a la adhesión de Palestina a la Unesco. Hace 40-50 años, ello hubiera sido impensable. El sionismo se aprovecha del debilitamiento de la identidad nacional. El sionismo nace a fines del siglo XIX con el deseo de hacer venir los judíos en Israel. Hoy la política central de los sionistas es la de obtener un apoyo incondicional de los comités judíos mundiales a Israel. De repente, americanos, franceses de origen judío pueden declararse judíos abiertamente y sostener la política israelí. Israel no podría tener los territorios ocupados más de un año si no hubiera ese lobby  pro sionista en Washington compuesto de judíos y de evangelistas. Cómo controlar otro pueblo durante 44 años sin ningún derecho? Gracias a ese apoyo. Esa es la desgracia hoy de Israel. Durante la Segunda Guerra mundial, los judíos americanos no apoyaron a sus parientes. Hoy su apoyo a Israel puede también tener efectos trágicos. El apoyo del CRIF, del AIPAC (ndlr: The American Israël Public Affairs Comittee, principal lobby pro-Israel en los  Estados Unidos) a   Netanyahu  es catastrófica porque no tiene salida. Israel no quiere abandonar los territorios. Israel no puede aceptar ninguna otra soberanía sobre la tierra de Eretz Israel. Pero los bantustans, una reserva de indios en Gaza, sí. Pero no la soberanía.

Les Temps: Los palestinos hablan de apartheid.

Sand: En los territorios, seguro. Un árabe no puede vivir en una colonia judía. Usted sabe que los kibutz – símbolo del socialismo y la igualdad- no aceptaron jamás a los árabes. Si una joven se enamora de un árabe,  debe irse del kibutz. No hay apartheid en Israel, hay una segregación.

Le Temps: Volvamos al estado judío.

Sand: Hablar de estado judío es asegurarse los apoypos. Es decir, dar el sentimiento a Bernard Henrie, a Finkielkraut, al presidente del CRIF que ese estado es el suyo.

Le Temps: Pero Netanyahu no dice eso por Finkielkraut!

Sand: Es un ejemplo europeo. Lo hace para asegurarse el apoyo incondicional de los lobbys pro-sionistas de Washington.  Imagine que Israel se vuelva democrático y decida que es una república de todos sus ciudadanos. La relación con los judíos de Washington será, entonces, diferente. Por ahora, legalmente, ese estado les pertenece. Como demócrata moderado, yo propongo que Israel se convierta en un estado para todos sus ciudadanos en las fronteras de 1967 con una afinidad hacia los judíos en el mundo a causa de la tragedia del siglo XX. Se acepta que siga siento un estado de refugio si los judíos son perseguidos. Pero no automáticamente.

Le Temps: Qué hace Vd de los extremistas que tiran roquetas sobre Israel?

Sand: Son más idiotas que extremistas. Del punto de vista moral, Vd debe saber una cosa: tiran sobre tierras donde se encontraban sus casas, hace 60 años. Yo vivo sobre la ierra de un antiguo pueblo árabe, allí donde fue construida la Universidad de Tel Aviv. Era un pueblo amistoso con las organizaciones judías sionistas hasta 1948. Una parte de la gente que no combatieron en 1948 huyeron a Gaza. Sus niños tiran roquetas. Es idiota. No es moral porque esas roquetas pueden matar otros niños. Pero cómo podría darles una lección de moral, cuando mi propio estado  no quiere admitir que fueron echados de aquí?

Le Temps: con ese punto de vista como se hace para vivir aquí?

Sand: Desde que tuve consciencia del proceso histórico de este lugar, mi justificación para quedarme fue escribir libros.

Le Temps: Vd no es responsable de ese pasado.

Sand: Soy inocente. No elegí de vivir aquí. Soy israelí. No se puede remontar el Pero se puede reparar. Nací en un campo de refugiados en Austria. Llegué aquí a los dos años. Todo mi capital cultural y lingüístico se construyó aquí ño soy judío. Soy israelí de origen judío? El sionismo creó dos pueblos, dos naciones. El pueblo palestino fue creado por la colonización sionista que no quiere realmente reconocerlo. Creó un pueblo israelí que no quiere tampoco admitir.  Un pueblo que tiene una lengua, una cultura, un cine, una literatura.  Dicen que eso no existe, que hay un pueblo judío, pero no de pueblo israelí. Y en Europa ustedes aceptan eso como moneda corriente.

Le Temps: Estos últimos días, en la Knesset algunos diputados presentaron un texto de ley para que Israel sea definido como un estado judío y democrático con una referencia a la ley religiosa. Hay chances que sea votado?

Sand: No es broma! Mis estudiantes árabes se radicalizan. Crece el odio contra los judíos israelíes  Es un odio profundo contra un opresor.

Le Temps: Vd dice que no es judío, por qué?

Sand: Soy israelí, es un hecho. No me siento más solidario de los judíos que de los palestinos. Por qué? Porque hoy, felizmente, no se persigue a los judíos. Hay una diferencia entre el Holocausto y la Nakbz (ndlr la “catástrofe”, término utilizado por los árabes para evocar la creación de Israel). En el proyecto sionista, no hubo jamás el proyecto de liquidar los otros. Hay mucha diferencia. Pero agrego que el Holocausto se terminó y la Nabka, no. Nada es comparable a la Nabka. El proceso de colonización fue cruel, pero atenuado comparado a otros proyectos de colonización pasados.

Le Temps: Qué piensa del derecho al retorno de los refugiados palestinos?

Sand: Estoy de acuerdo por un retorno de una parte de los palestinos hacia sus tierras, en el marco de paz. Pero hablar de derecho de retorno que concerniría cuatro a cinco millones de descendientes de refugiados palestinos es criminal. No se puede, a la vez apoyar el derecho a la existencia de Israel y apoyar el derecho al retorno. Israel debe admitir que hizo no importa qué para que los árabes se vayan de sus tierras. Israel debe indemnizar en el plano financiero, en el plano simbólico. Pero en ningún caso se puede hablar de derecho al retorno. Es criminal educar a los niños de los campos en Siria, en Jordania, en el Líbano con la esperanza del retorno.

Le Temps: El estado judío de Netanyahu no es un útil de negociación? Se reconoce un estado palestino a condición que ustedes reconozcan Israel como un estado judío, entonces el hecho que habrá una transferencia de árabes de Israel hacia el nuevo estado palestino?

Sand: Algunos lo piensan. El gobierno tiene la siguiente visión del mundo: no venimos aquí para vivir con los vecinos, para vivir con la mayoría que estaba aquí antes de nosotros. Venimos aquí para vivir entre nosotros, judíos. Punto. El resto desciende de esta idea.

Le Temps: Muchos israelíes piensan que ese reconocimiento sería un testimonio del hecho que sus vecinos los han realmente aceptado.

Sand: La identidad judía es una identidad cerrada. La identidad israelí es una identidad abierta. Un árabe en Israel puede ser israelí, no puede ser judío.

Le Temps: Pero no se puede negar ese miedo de vivir en el corazón de un océano de árabes, de musulmanes donde se es siempre una minoría amenazada.

Sand: Seremos siempre una minoría. El problema es que no es una cultura judía porque ésta desapareció a causa de los cambios en el mundo, de la laicización. No hay una literatura judía pero la literatura israelí está viva.

Date de dernière mise à jour : 24/10/2014