Le Dernier des Injustes, bis

 

El ultimo de los injustos

 

Ali Naderzad, LeHuffPost, 21 de mayo 2013, 11h52 CEST

Ali Naderzad es un periodista y escritor franco-americano de origen iranio. Escribe sobre cine en el sitio ScreenComment y está terminando su primera novela.

 

(…) Theresienstadt, hoy en la República Checa, era un caso aparte, una especie de campo-laboratorio donde eran enviados los casos particulares (matrimonios mixtos, semi-judios, nacidos de un progenitor no-judío, etc). Muchos artistas encontraron allí la muerte, como Robert Desnos.

 

En 'Le Dernier des Injustes” ,extractos de películas de propaganda filmadas en Theresienstadt muestras obreros trabajando, mas o menos felices. Theresienstadt era el ghetto modelo construido por los nazis para engañar al mundo mientras que la solución final era puesta en marcha.

Cuarenta años más tarde (de las entrevistas) Lanzmann nos (las) revela en un documento que deberá hacer parte a partir de ahora del memorial del holocausto, de nuestro recuerdo y del futuro. Porque el deber de recordar, lo que Lanzmann nos empujar a hacer de nuevo, no nos corresponde a todos sin excepción? Ser testigo es como una regla de vida. Es esta interrogación resulta que nos hacemos de la Historia que nos permite avanzar.

 

En agosto 1938 fue creado en Viena la Oficina central de la emigración judía Benjamin Murmelstein formaba parte del Consistorio israelita de Viena (Israelitische Kultusgemeinde Wien) donde dirige la oficina de emigración. Estaba en contacto frecuente con Adolf Eichmann y en 1943 cuando crea un consejo judío (judenraete) Murmelstein está en él.

 

Las entrevistas entre Lanzmann y Murmelstein, que constituyen la totalidad de la película presentada ayer en (el Festival de) Cannes, se realizaron en Roma en 1975, ya en una terraza ya en un salón o en la calle caminando, mientras Lanzmann enfrenta Murmelstein a sus anos de la cabeza del campo de Theresienstadt, busca la falla en un ser algo antipático, impasible, poco inclinado a las emociones pero también muy inteligente, corajudo, es cierto ,y de una memoria extraordinaria. Murmelstein es el único decano de los judíos que no fue matado durante la guerra.

 

Lanzmann conserva una cierta distancia con su sujeto. En un momento de la conversación insiste sobre el hecho que Murmelstein parece vanagloriarse de sus talentos de organizador sin, por lo tanto, detenerse sobre el lado terriblemente emotivo de los campos. Murmelstein piensa y luego que no servia de nada llorar. Si, era el infierno, pero había que salvar al ghetto.

 

Durante siete años Murmelstein - da la impresión de un brigadier del ejército y se se dirige a menudo, con fuerte voz directamente a la cámara - estaba en contacto directo con Adolf Eichmann, interviniendo durante las reuniones, haciendo sugerencias y confrontándose a menudo con él sobre le destino de sus compatriotas. Durante esos siete anos a la cabeza del campo, Murmelstein logro hacer emigrar 121.OOO judíos y a evitar la liquidación del ghetto.

 

Cuando Lanzmann lo interroga pretende no conocer toda la amplitud que tomaba el dispositivo de la solución final. Cuanto de lo que dice es verdad? Murmelstein me produce una impresión dudosa pero en las paginas de la historia es, sin embargo, un personaje ejemplar. Lo que guardaremos de él es su enojo hacia Hannah Arendt, la filosofa que había hecho un texto para el New Yorker (ver la película de Margarethe Von Trotta) y su tesis de la “banality of evil”. Eichmann no tenia nada de banal, era un monstruo corrupto. Por otra parte el antiguo rabino parece no dar valor a todo el proceso de Eichmann y muestra la incompetencia de los procuradores. No solo Eichmann estuvo presente durante la Krystalnach, nos dice, pero estaba en las primeras filas para sembrar la destrucción.

 

3 horas 38 de entrevistas es largo. Lanzmann barre con su cámara las calles de Theresienstadt actual , entre donde estaba el campo de concentración, describe, testimonia, con sus notas dactilografiadas en la mano. Seis mujeres recorren en silencio el camino del recuerdo, en Viena, con carteles en las manos, por la memoria de 40.000 judíos de Viena que fueron deportados hacia los campos y matados. Un sacerdote canta Salmos. Es emocionante, esas escenas que jalonan ese relato de un período que no se debe jamás olvidar y que hay que continuar a transmitir. Una de las películas importantes de esta selección.

 

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Date de dernière mise à jour : 24/10/2014